jueves, 10 de mayo de 2012

Once.

No estoy borracho.
El efecto del alcohol está retrocediendo.
Eso siento, o es el viento frío, o el amanecer, en la playa.
Estoy sentado como indio en la arena. Fumo. Y cada vez que doy una pitada me acuerdo que eso no es para mí. Que nunca me gustó el sabor que  me deja el en la boca, que mañana va a dolerme la cabeza.
Vos estás al lado mío, me sonreís, y yo tengo terror.
Tengo terror de decepcionarte. Hay un punto en que ya no confío más en mí. Me siento perdido en las cosas que me disfrazan.
Ya estoy mareado cuando me besás. Las nubes retrasan el sol y la mañana, y se mezclan en el horizonte con las olas y el cielo.

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